La fotografía posee la magia de poder detener el tiempo. Para los amantes de la Naturaleza, cada momento vivido en contacto con nuestro medio ambiente, supone un estímulo y un disfrute que intentamos captar con nuestras cámaras. Perseguimos, en cada foto realizada, prolongar esas sensaciones que percibimos en nuestras retinas, congelarlas y trasladarlas a otros amigos/as.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Gaviota patiamarilla

La gaviota patiamarilla (Larus michahellis) tiene una distribución esencialmente mediterránea, aunque también se reproduce en el litoral atlántico y en algunas de sus islas.
Vive principalmente en costa rocosa acantilada e islotes en la época de reproducción incluso en los tejados de las viviendas de las ciudades costeras y puede pasar el invierno en bahías, estuarios, puertos e incluso embalses.
Actualmente es muy común, y debido a la saturación de sus colonias, ha comenzado a colonizar el interior, sobre todo en ciudades (dónde aparecen en los basureros como el de Los Barrios) y ríos, con permanencia peremne en la zona, sin necesidad de desplazarse a pescar al mar. En el Palmones hemos presenciado como dos gaviotas le arrebataban  en vuelo, la presa conseguida por el aguila pescadora.
La mayor colonia de gaviota patiamarilla esta en las  islas Cíes (Pontevedra). Algunas fotos están tomadas allí. Como dichas islas son visitadas masivamente por turistas, las gaviotas se han acostubrado a su presencia y hasta se mezclan con las personas para poder obtener alimentos.
En La Línea, es muy frecuente verlas en nuestras playas e incluso, se han adaptado tanto a la vida urbana, que aguadan en las inmediaciones de los patios de los colegios, a que los niños y niñas se marchen del del recreo, para bajar a comerse los restos de bocadillos y galletas que han quedado en el suelo. También son capaces de alimentarse de los bombos de basura. Se han adaptado tan bién,  que hemos podido observar que cazan las palomas en plena calle.


Gaviota en Las Islas Cíes

Gaviota en vuelo


Pareja de gaviotas



Estos animales, con frecuencia presentan actitudes desafiantes

En la Avd. Europa de La Línea, atrapando una paloma que habitualmente frecuentan las jardineras de la barriada


Las gaviotas se pasean entre los grupos de turistas y no dudan en coger los alimentos de los visitantes



Escena frecuente en los contenedores de basura de cualquir calle de La Línea



Hasta el tercer año de vida, las gaviotas presentan un distinto plumaje que las diferencian de los adultos







Grullas (Grus grus)

Es migratoria y común en Europa. Nosotros intentamos observarlas en La Janda en la época invernal. Aquí son bastante esquivas, según cuentan en otros lugares son mucho más confiadas y toleran más la presencia humana.
 Se caracterizan por su cuerpo gris, pardo en el dorso; cara y garganta negras; y largas patas gruesas y oscuras. Alcanza de un metro de longitud y una envergadura alar que puede alcanzar los dos metros. En vuelo, posee las alas rectas, planas y un cuello largo muy característico.
Durante la época de cortejo, su comportamiento las hace muy visibles y se puede apreciar perfectamente la falta de dimorfismo sexual entre el macho y la hembra. En vuelo, suele agruparse en grandes grupos con forma de uve.
Su voz  es fuerte, resonante, muy llamativa durante la época de cría.
Después de unas ceremonias rituales colectivas y muy vistosas, las parejas escogen un sitio tranquilo preferentemente entre plantas palustres próximas a la orilla del estanque donde la hembra prepara un nido  con un montón grande de tallos y hojas.













miércoles, 26 de diciembre de 2012

Rescate de Aguilucho lagunero

El pasado mes, durante una salida de sábado a La Janda, vivimos unos momentos emocionantes cuando ya casi dábamos por concluida la jornada. Salvo  al inicio del itinerario que vimos algunas cigueñas negras desde larga distancia, no fotografiables, poca cosa interesante... Como diría nuestro amigo Alfonso: "cuando esta gente se entretiene fotografiando a las tarabillas, el día está chungo..."

Dispuestos ya  a tomar el camino de vuelta, vimos algo aleteando sin poder remontar el vuelo, cerca del carril donde nos encontramos. Rápidamente Alejandro lo identificó... ¡ un Aguilucho lagunero !. Parecía herido y cuando nos aproximamos, se arrojó al agua donde era muy difícil rescatarlo.


Alejandro muy nervioso por la emoción del momento, intentó contactar con amigos para organizar el rescate. Después de varias llamadas, comprobó que no había nadie disponible para acudir a nuestro encuentro. Mariano, desde el punto opuesto, intentó espantar al animal para que saliese del agua... Era todo un espectáculo verlo gesticular con los brazos dando voces... En uno de esos movimientos de brazos, le dio un manotazo a la cámara y el parasol se le cayó al agua... Os imagináis la escena... "Mariano y su chabea" en su más pura esencia...







El animal continuaba en el agua y con el barro, no podíamos calcular la profundad de la misma. No había alternativa, para rescatarlo habría que mojarse...




Alejandro finalmente y después de una hora y media, se decidió valientemente a ponerse chorreando... La operación fue todo un éxito. El lagunero felizmente salvado, tuvo que ser cuidado durante todo el fin de semana en casa de Alejandro. El animal presentaba una herida por disparo en el ala izquierda... Es verdaderamente incomprensible como puden existir desaprensivos que disparen a estas aves que se suponen deben ser protegidas. Nuestras felicitaciones al "Chabea" que ya es un ejemplo para todo el Grupo Variotinto.











viernes, 21 de diciembre de 2012

Lobos en El Torcal

Otra jornada magnífica en el taller de lobos que dirige nuestro amigo y maestro Antonio Atienza. Aunque las fotografías estan realizadas en un medio controlado, mantienen su dificultad ya que el comportamiento animal no es absolutamente predecible.
En plena Naturaleza, el poder observar tan cerca a estos soberbios animales, resulta practicamente imposible. En esta ocasión las dificultades añadidas, vinieron por el estado de intranquilidad que tenían los animales, debido a la presencia de cazadores furtivos en la zona  la noche anterior a nuestra visita.
Daniel, el responsable de los lobos, nos explicó la situación que provocaba el recelo de los lobos que no se dejaban ver y ni siquiera acudían a la comida que se les ofreció. A última hora de la mañana, finalmente pudimos tomar las tan deseadas fotografías.
Señalar que solamente una vez al año y para 20 fotógrafos, se permite el acceso al  amplio recinto donde viven libremente la manada de lobos ibéricos. Acudieron fotógrafos de muchas zonas de España ya que la actividad resulta muy singular y atractiva.








 

jueves, 29 de noviembre de 2012

Fotos de grupo para el recuerdo


Más de siete años de salidas y de compartir días de campo y naturaleza, dan para muchas fotos que evocan momentos inolvidables. Aquí una breve muestra de ellas. 


El Canuto del Montero
Punta Camarinal


Sierra de las Nieves


Igualeja. Castaños en otoño

Con Daniel y Cristobal antes de subir al monte


Ruta de las pateras

El Torcal de Antequera. Taller de lobos de Antonio Antienza

Itinerario en Doñana

Palacio del Acebrón. Monumento a Rodríguez de la Fuente

Después de la berrea, caldereta de cabrito, Cristobal el cabrero, inolvidable... ¡Mochuelooo!




Histórico almuerzo navideño en  Puerto Gali

La Sauceda

Tertulia en el castillo de Castellar


La cuadrilla



viernes, 23 de noviembre de 2012

Naturaleza en el jardín

Cuando empezamos a vivir en nuestra casa, el antiguo jardín donde pasé mi infancia, había desaparecido ya que en la demolición de la antigua construcción, habián arrasado con todo. Durante bastante tiempo, ese espacio quedó libre de plantas y por tanto desapareció toda manifestación de vida natural. Para mi era desolador, salir al patio y no poder observar si tan siquiera una hormiga...
Poco a poco, fuimos plantando macetas, arriates y algunos arbolitos y el milagro se fue produciendo lentamente...

Los insectos que atrajeron las plantas, hicieron que las salamanquesas aparecieran las primeras a colonizar el nuevo espacio que les ofrecía  las paredes nuestro patio. Fue la primera alegría que me llevé al poder observarlas en las noches de verano. Recuerdo que cuando niño, allá por el Neolítico Inferior, oía decir que había que tener mucho cuidado con las salamanquesas porque si te escupían,  te quedabas calvo... Yo no recuerdo que ninguna lo hiciera,  pero lo cierto es que cada vez me quedan menos pelos...

Desde siempre me gustaron las tortugas. Nunca faltaron en el patio. Mi padre les preparó un recipiente grande lleno de agua y ellas vivían en completa libertad, moviéndose por todo el recinto.  El abuelo Manolo, durante muchísimos años,  las mantenía para que sus nietas y nieto disfrutaran con ellas en sus visitas a la casa... Pero el tiempo es inexorable... ahora soy yo quien disfruta de ver a mi nieta jugar con ellas...
Durante la obra, mi amigo Hary las tomó en régimen de acogida y pasaron unas largas vacaciones en El Tesorillo. Por fin volvieron a casa y además fue por Navidad... Pero con ellas vinieron algunas más. Don Enrique me endosó algún que otro galápago, que había sido mordido  en el campo por alguna alimaña y una vez dañado su caparazón, ya no podían competir en pleno ambiente natural. Inauguré entonces, un albergue asistencial para tortugas desvalidas... El número se incrementó más adelante, cuando Mariano me donó varios ejemplares de tortugas de California que un compañero suyo, las había criado pero ya habían crecido demasiado y no sabía que destino adjudicarles... En fin, ahora todas, las autóctonas y las foráneas conviven en perfecta armonía. Y no viven mal. No les falta comida, ni libertad de movimiento - aunque a veces se metan donde no deben - ni se las ve estresadas... Habitualmente toman el sol plácidamente sin preocuparles ni la prima de riesgo, ni los recortes, ni la edad de jubilación... Antiguamente se reproducían, pero en esta segunda etapa aún no lo han conseguido aunque me consta que lo intentan ...


El siguiente paso fue instalar un comedero para pájaros. Copié el sistema que tienen en Huerta Grande y lo situé cerca de la casa para poder hacer fotografías. Los gorriones casi de inmediato, empezaron a dar cuenta de la comida que se les ofrecía. Luego empezó a visitarnos una pareja de mirlos que incluso anidaron en la parte superior del comedero, en una trepadora.







Pasó bastante tiempo para que paulatinamente otros visitantes se hiciesen asiduos. Poco a poco fueron apareciendo tórtolas - fieles comensales como los gorriones - ,  y otras especies dependiendo de la época del año: colirrojo tizón, mosquitero, golondrinas y petirrojo. Esperemos que el catálogo, aunque con las limitaciones de la situación urbana del jardín,  se vaya ampliando con el tiempo y la paciencia del suministrador del comedero.






          







Las gaviotas, afortunadamente no nos visitan, pero habitualmente se posan en las partes altas de las casas cercanas.



También a veces se cuelan otros animales que buscándose la vida, aprovechan cualquier hueco para instalarse sin pedir permiso y sin que se les ofrezca hospedaje ...



En ocasiones se meten en líos y hay que proporcionarles una "tabla de salvación"




Otra especie que acaba de llegar y que yo sentía auténtica nostalgia de verla, ha sido la lagartija... En mis ratos de juego en el patio, eran tan frecuentes que me hacía un montón de ilusión volverla a ver en el mismo lugar, como hace más de cincuenta años ... ¡casi ná! ... ¡Bienvenida amiga!